Las cataratas de Costa Rica: una atracción fascinante

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Costa Rica es un país rico en atracciones naturales. Es fácil dejarse llevar por su naturaleza, su temperatura cálida, su fauna inigualable —repleta de especies protegidas— y su sol acogedor. Algunos expertos lo califican como uno de los entornos más impresionantes del planeta. El agua dulce y salada también tiene un papel protagonista en el paisaje, y las cataratas de Costa Rica suelen estar entre los lugares que los turistas quieren conocer.

3 Cataratas de Costa Rica que no te puedes perder

Si estás pensando en visitar el país y te apetece dejarte tentar por las cataratas te sugerimos algunas de las más recomendadas. Eso sí, considera que tu experiencia será más gratificante si el viaje incluye, además de la caída del agua, un entorno natural idílico.

  1. Catarata Del Toro: La Catarata del Toro se ubica en la zona conocida como Bajos del Toro, en el cantón de Valverde Vega, provincia de Alajuela.  Específicamente dentro de un área protegida del Parque Nacional Juan Castro Blanco y es propiedad privada. Además de la belleza del bosque nuboso donde se encuentra, tiene 90 metros de  espectacular caída, lo que atrae a numerosos visitantes y curiosos.
  1. Cataratas de Nauyaca: Entre las cascadas de Costa Rica, de las más envolventes tenemos dos impresionantes cataratas pertenecientes al Rio Barucito:  Las cataratas de Nauyaca. Una de las cataratas mide cuarenta y cinco metros de altura en caída libre y la otra veinte metros de altura en caída escalonada, formando al pie de esta, una poza y otras piscinas naturales de menor tamaño, que pueden ser aprovechadas para el disfrute de toda la familia. Puedes visitarla en el cantón de Pérez Zeledón, situado en la provincia de San José; y es una parada recomendada si viajas hacia el pacífico sur de Costa Rica.
  1. La Llorona y otras cataratas de Corcovado: En el Parque Nacional de Corcovado y sus alrededores, puedes disfrutar de varias cascadas naturales. De las más famosas es La Llorona, donde al desembocar al mar, el río Llorona forma unas cascadas de una belleza indescriptible.  A pesar de que no hay camino de acceso, quienes han llegado hasta ahí aseguran que el esfuerzo vale la pena.

En los alrededores del Parque Nacional Corcovado existen muchas otras cataratas de fácil acceso y gran belleza (como la Catarata de Río Piro) de la que puedes disfrutar mientras realizas otras actividades como una caminata en la naturaleza o un paseo a caballo.

Si pensás visitar la Península de Osa estás a un paso de conocer un verdadero y espectacular ecolodge: Finca Exótica, acá podes combinar el yoga,  la permacultura, hiking y desde luego visitar algunas de las bellas cataratas de Costa Rica.