Retiros de sanación: el poder curativo de las plantas y sus beneficios.

El mundo estaba creando enormes cantidades de vida y las plantas documentaban en su ADN la evolución verde de la Tierra, y al mismo tiempo evolucionaban en organismos más complejos. A través de la primera manifestación del ciclo del nitrógeno, las plantas no solo encontraron el camino para continuar su vida después de la muerte mediante la siembra, sino que también comenzaron a traer más diversidad de vida a su alrededor. Miles de millones de años de existencia hacen que las plantas sean la fuente más profunda de información disponible en la naturaleza.

En un momento dado, usamos las plantas para nuestra salud, y ahora también estamos tomando consciencia sobre el valor sagrado de las plantas, estamos volviendo a una mejor manera de respetarlas y usarlas, no como una píldora, sino desde la tierra hasta nuestro corazón. Es por eso, que los retiros de sanación son importantes, para mostrarnos respeto y agradecimiento del poder curativo de las plantas.

Plantas sagradas: historia

La historia de las plantas sagradas comenzó con los primeros pasos de los primeros humanos, esta es una de las relaciones más largas que hemos tenido como seres cognitivos. Junto con nuestra pregunta intrínseca sobre la naturaleza y el hecho de que estamos diseñados para consumir plantas, nuestra historia está marcada por diferentes hierbas medicinales en todo el mundo.

Diferentes animales, en algún momento, comenzaron a descubrir que hay algo en cada planta que produce una reacción diferente en sus cuerpos y estados de ánimo. Esa sensibilidad de un ser no egocéntrico que hizo posible una interacción intuitiva entre plantas y animales fue el inicio de la evolución de diferentes especies, y no solo los animales, sino otros seres vivos hicieron lo mismo: los hongos, por ejemplo, viven en simbiosis con el 90% de las plantas que conocemos.

Este flujo de comunicación con las plantas dio la oportunidad de leer las dinámicas de la naturaleza, su comportamiento; y observar lo que estaba sucediendo, esto nos acercó a las plantas con propiedades enteogénicas. En nuestro intento constante de imitar los patrones de la naturaleza, hemos encontrado abundantes descubrimientos, no solo en la ciencia, sino en nuestro frecuente camino hacia nuestro interior.

La búsqueda constante para explorar las energías sutiles en todo lo que existe, está en nuestra naturaleza, y las plantas sagradas nos han estado dando las herramientas para esta búsqueda. Ellas nos muestran amorosamente senderos en nosotros mismos que ni siquiera pudiéramos imaginar, caminos a la presencia, a la comprensión, a la eternidad. En este contexto, las plantas se convierten en guías, maestros y el centro para muchas ceremonias y retiros de sanación.

En la jungla amazónica se puede visualizar lo humilde que luce la planta de ayahuasca, crece en forma de serpiente, silenciosamente, colgando de los árboles, es solamente una pieza más del abundante colectivo de seres vivos; allí, no hay colores brillantes, solo una enredadera vieja de color terroso que cuando se mezcla con una `planta prima del fruto del café, tiene el efecto alucinógeno y espiritual más potente para los seres humanos. Segura para todas las edades y preparada por la manos de conocedores de esta medicina. La bebida de ayahuasca es conocida como la “abuelita”,  y como tal, ella lleva tu alma a la clara verdad de tu existencia personal y colectiva, con el cosmos, con la naturaleza. Este “remedio”  tiene propiedades beneficiosas no solo en nuestro cuerpo sutil, sino también para tratar y curar diferentes enfermedades como la limpieza digestiva para erradicar el cáncer en el sistema linfático. Las plantas sagradas sanan a nuestro ser integralmente, no somos solo uno con la creación, somos uno, punto.

Plantas sagradas: beneficios

Las plantas no solo nos dan medicina para los desequilibrios físicos, sino que son el puente que nos conecta con la red infinita que conecta todo. Este tipo de plantas, las plantas enteogénicas, son las que llamamos sagradas y son uno de los vínculos más importantes en los retiros de curación. Disuelven cada patrón aprendido de nuestra estructurada sociedad y lo convierten en un parámetro para medir qué tan perfecta y hermosa es la vida: de la misma manera que aprecias la luz después de una larga oscuridad. Imagina que, por un momento, algunas plantas tienen el poder de reconfigurar la vibración de todo tu ser, otras pueden expulsar a las bacterias malas de tu sistema o también llevar a tu espíritu a la fuente en un pacífico camino de la luz, mientras pájaros cósmicos cantan “Icaros” para tu sanación.

Este detonante de la conciencia humana ha sido el tesoro espiritual de muchas culturas desde el inicio de los tiempos. Para los primeros humanos que sabían que una planta que cura el cuerpo es tan valiosa como las que curan el espíritu, una planta sagrada es aquella que trae balance cuando se necesita. En conjunto con el estudio de las estrellas, las plantas y su interacción con los humanos se convirtió en un tema de ciencias y espiritualidad hace mucho tiempo atrás y continúa hasta hoy en día. Existen miles de culturas documentadas que utilizan plantas para abrirse a la Gran Realidad, donde no hay límite entre ellos y Dios, dejando que sus mentes se sincronicen con la librería de información cósmica guardada en el ADN de las plantas. En estos grupos de personas, la práctica de la alquimia con las plantas y la creación de medicinas era trabajo de los Sukias, nombre indígena costarricense para los curanderos, y es un estudio profundo de sanación y exploración. Esta práctica mística creció a lado de la devoción de las personas, rituales y ofrendas. Esto llevó a los humanos a una familiaridad nutrida con toda la existencia. La naturaleza es la divinidad y las plantas son el sacramento.

Plantas sagradas en Costa Rica

Sí, en los retiros de sanación las plantas sagradas están involucradas, la mayoría del tiempo las personas esperan que se les manifiesten visiones, sin embargo las plantas madres no solo son plantas alucinógenas, aquí en Costa Rica tenemos una planta que, según algunos de nuestros grupos indígenas, su fruta es tan valiosa y poderosa que cuando Sibu, el dios creador, la trajo a la vida, el se enamoró tanto que decidió casarse con ella, su nombre era Tzuru, mejor conocida como Cacao. Lo mismo pasa con el maíz, “somos hijas e hijos del maíz”, muchos grupos de nuestros ancianos creen en que todos venimos de las semillas del maíz. En el libro sagrado Maya, el Popol Vu, se dice que los humanos somos hechos del maíz, lo cual no solo es una metáfora hermosa sabiendo que existe un vasto número de colores y formas en las semillas del maíz, si no también que las plantas de maíz comparten un ADN particularmente similar con los humanos. Plantas y humanos están enlazados como como creadores, maestros y estudiantes, nosotros cuidamos de las plantas que cuidan de nosotros, respiramos oxígeno y ellas respira en nuestro dióxido de carbono, ellas nos dan sus frutos, nosotros sembramos semillas.

Cada vez que des un paso sobre el zacate en un día soleado, o apoyes tu mano en la corteza de un árbol, mientras caminas en un sendero nublado, detente y toma una respiración profunda, absorbe todo el oxígeno, toda la vibración de ese ser benevolente, absorbe lo sagrado, sabiendo que nuestra conexión con las plantas y árboles viene de tiempos muy atrás, más allá de nuestras abuelas, desde que se cantó el primer canto, desde que la tierra dio a luz a los humanos.

Si te gustaría tener un mayor entendimiento de los retiros de sanación y plantas sagradas y te gustaría tener esa experiencia, el  Jungle Healing Retreat en Finca Exótica Ecolodge es una excelente opción, es una práctica consciente de tres ceremonias de plantas rodeadas de una playa virgen, bosque tropical, gente amorosa, comida increíble y actividades espectaculares.

 

 

* Escrito por Carlos Avendaño. Entusiasta de las plantas, con gran conocimiento sobre hierbas, permacultura, Yoga, masajes y otras técnicas de sanación.  https://www.facebook.com/pg/herbalistacr